Pero te vas a arrepentir,
cuando veas que no es nada,
su riqueza comparada,
con lo que a ti te di.
Verás que la felicidad,
no se compra con dinero,
más vale un amor sincero,
que vivir, en soledad.
Yo no te voy a detener,
eso es un trato entre los dos.
Si yo no te hacia feliz, dirás adios.